Los que han visto el trabajo de Angelina Muñoz Fernández como Presidenta Municipal en los últimos días, aseguran que hasta parece tener los dos años y medio que suma la presente Administración.

Aprovechando su sólida experiencia en el servicio público y contando con tantas tablas en la política, la actual Alcaldesa se desempeña en su nueva responsabilidad mucho mejor que otros interinos y hasta constitucionales que han ocupado la oficina más importante del segundo palacio más antiguo de la ciudad.

La primera ocasión en que Angelina Muñoz pretendió ser Alcaldesa de Hermosillo fue durante la elección del 2003; pero que debido a una supuesta negociación para que el PRI se quedara con la Gubernatura, tuvo que ser enviada a la banca y la primera posición en el municipio la ocupó María Dolores del Río Sánchez.

Aunque en aquel tiempo, recordará usted, el entonces gobernador priista Eduardo Bours Castelo -que se había enfrentado al panista Ramón Corral- la nombró por un corto tiempo como sub secretaria de Sidur, pero después la separó del cargo.

Hoy en día y en su nueva responsabilidad, Muñoz Fernández tiene el trazo definido de sus acciones dándole seguimiento al Plan Municipal de Desarrollo que se construyó en el 2015 con Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez a la cabeza.

Su designación como nueva Presidenta Municipal fue cobijada por la unidad priista y su lugar en la Sindicatura lo ocupa ahora Ana Lorena Vega Granillo, quien tiene toda la confianza para que haga un buen papel.

Haciendo un poco de historia, quiero decirles que la licencia solicitada por “Maloro” Acosta resultó un acto de unidad entre los Regidores priistas.

Y el rechazo por parte de la oposición, como era de esperarse.

Lo que sucedió en Cabildo hace dos semanas, fue muy diferente a lo registrado en el 2009; ya que cuando Ernesto Gándara solicitó licencia como Presidente Municipal para irse por la candidatura priista a la Gubernatura frente a Alfonso Elías Serrano, se provocó una división y una gran cantidad de traiciones por quienes se habían manifestado como sus amigos.

Los supuestos amigos del “Borrego”, aclaro.

Esta historia de intrigas y traiciones en contra del hoy Senador por Sonora -para los que no la recuerden o no la sepan-, inició cuando después de su segundo informe de actividades en septiembre del 2008, Gándara Camou ofreció una conferencia de prensa en la cual dio a conocer que a él no lo sentaba nadie, refiriéndose obviamente a Bours Castelo, quien días antes le había dicho: “es que tu no vas a ser, Ernesto”; por lo cual estaba dispuesto a buscar la candidatura del entonces PRI a la Gubernatura de nuestro Estado.

(paréntesis para comentarles que en su calidad de director de Obras Públicas del Ayuntamiento de Hermosillo, Javier Hernández Armenta, también estaba convocado a esa conferencia como uno más de sus funcionarios municipales; pero al enterarse que se aproximaba Bours Castelo -en su Mondeo rojo al Hotel Gándara, donde se realizaba el evento-, salió al estacionamiento para avisarle a su jefe político -o sea, Bours- de que no entrara porque adentro estaba lleno de periodistas y de seguro lo iban a cuestionar)

En los días y semanas posteriores -y ante la clara intención de buscar la Gubernatura-, Gándara Camou precisó la fecha para solicitar licencia y dejar como interino a Don Gilberto Gutiérrez Quiroz, quien en ese tiempo se desempeñaba como Síndico Municipal.

Lamentablemente los tentáculos de Bours Castelo que estaban influyendo en el Cabildo Hermosillense y en toda la Administración Municipal, pudieron cumplir sus malas intenciones.

Porque incluso, para asegurarse de que el primer regidor priista, Raymundo García de León, resultara el alcalde sustituto, anduvieron ofreciendo regalos muy atractivos como carros nuevos y dinero en efectivo.

A cambio de sus votos, obviamente.

Uno de los Regidores que mantuvieron su lealtad al “Borrego” (y que por su confianza hacia un servidor voy a omitir su nombre), me comentó que una noche antes de la votación que se realizó en Cabildo, llegaron a su casa un par de emisarios de Bours Castelo con un automóvil nuevo a la puerta y la promesa de que en la mañana le entregarían 250 mil pesos, con tal de que votaran a favor de “Chamundo”.

Sin embargo su respuesta fue negativa, explicándome que sus padres lo educaron con principios y valores que también privilegiaban la lealtad hacia los amigos.

En este caso con Ernesto Gándara.

Ya una vez convocados todos los Regidores, a esa junta de Cabildo, hubo de todo.

Comentarios buenos y malos, traiciones y conveniencias, miradas de complicidad, mensajes de texto y hasta llamadas de Palacio de Gobierno, se registraron esa mañana de enero del 2009 para que García de León fuera elegido como nuevo Presidente Municipal de Hermosillo, puesto que ocupó exactamente durante dos meses, los cuales fueron suficientes para saquear las arcas municipales y retrasar lo que ya se había avanzado.

Para hacer realidad todas sus malas intenciones, “Chamundo” despidió incluso a los funcionarios que no le fueran de su agrado o que simplemente no quisieran “jalar” con el proyecto de Bours Castelo y que encabezaba Alfonso Elías Serrano, quien finalmente perdió ante Guillermo Padrés.

Ahora las cosas son diferentes.

La arquitecta Angelina Muñoz es una mujer probada que tiene muy bien definidas todas sus responsabilidades; además de que está consciente que la jefatura política en Sonora la encabeza la gobernadora, Claudia Pavlovich Arellano.

Sin olvidarse, tampoco, de que “Maloro” Acosta es aún presidente municipal, pero con licencia.

A poco más de dos semanas de haber asumido el cargo, Muñoz Fernández sigue cumpliendo las promesas que se hicieron en campaña.

Entre ellas la creación del Parque Metropolitano, la ampliación de la calle Olivares que ya quedó terminada y que comprende el tramo del Paseo Río Sonora al Camino del Seri, la próxima apertura del boulevard Las Quintas a un costado del CRIT y la ampliación del “Quintero Arce”, entre muchas otras obras.

Bueno, amigos. Hoy no quise abundar en lo que ya mucho se ha comentado de pre candidatos y todo lo relacionado -más directamente- a los tiempos electorales.

Simplemente quise hacer una referencia de que cuando hay división entre los integrantes de un mismo partido político, lo que sigue es la derrota.

Y creo que eso actualmente no lo tiene el PRI.

Al menos de la forma en que la tuvieron en el 2009.

Seguimos al pendiente.

Facebook Eugenio Madero Samaniego

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